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viernes, 7 de enero de 2011

Bureau Veritas Certificación audita la cadena de restauración McDonald’s España en la Marca Q de Calidad turística


Fuente: voltimum.es
Fecha: 16-11-2010


Bureau Veritas Certification ha sido la compañía encargada de ejecutar la auditoria de calidad en la cadena de restauración McDonald’s España con el fin de obtener la Q de Calidad del Instituto para la Calidad Turística Española (ICTE).
La auditoría de la entidad certificadora Bureau Veritas se ha realizado en una representación de los restaurantes, las oficinas corporativas, así como en el centro de distribución del proveedor logístico con el que opera McDonald’s ha sido el paso previo a la concesión por parte del ICTE de la Marca Q de Calidad, que gestiona y administra de forma exclusiva.
La Marca de Calidad Q cumple con una serie de características aportando prestigio, diferenciación, fiabilidad y rigor a los establecimientos certificados. Demuestra el compromiso del establecimiento certificado por alcanzar la plena satisfacción del cliente, cubriendo las necesidades y superando sus expectativas, ofreciéndole un servicio excelente. Sólo puede obtenerse por aquellos establecimientos que aseguren unos niveles de calidad establecidos por la Norma de Calidad de Servicios y que superen unas pruebas de carácter objetivo establecidas en los Reglamentos y Normas.
Además, este sello implica que los mecanismos utilizados para evaluar el cumplimiento o no de los requisitos solicitados por las Normas son independientes del propio sector y están diseñados de acuerdo a la normativa intersectorial.
Para la auditoria, Bureau Veritas ha contado con un equipo de 4 auditores, que han comprobado los procesos puestos en marcha por McDonald’s España, desde los controles de calidad y seguridad alimentaria, hasta el correcto mantenimiento de sus instalaciones y equipos.
"Bureau Veritas ha puesto en marcha sus recursos, conocimientos y buen hacer para llevar a cabo un proceso de auditoría que ha seguido los requisitos establecidos por el ICTE para verificar que McDonald’s cumple con los requisitos y normas para la consecución de la marca Q de Calidad turística", afirma Carlos Martín Peñasco, Director Comercial de Certificación de Bureau Veritas.
Para Patricia Abril, presidenta y directora general de McDonald’s España, “es un orgullo ser la primera cadena de restauración en España que obtiene la Q de Calidad en todos sus restaurantes, ya que reconoce el compromiso de la compañía con la calidad total y el esfuerzo constante que realizamos día a día en nuestros restaurantes por ofrecer a nuestros clientes no sólo productos seguros y de calidad, sino un servicio excelente más allá de sus expectativas”.

jueves, 6 de enero de 2011

¿Cómo será el cliente Post Crisis?


Autor: Josep Mª Vallsmadella
Director y fundador de Gestionrestaurantes.com
Fecha: 18-11-2010
Resumen: Empiezo hoy mi retaguardia con las palabras de Javier Vello, socio responsable de distribución y consumo de PwC España: “Estamos empezando a vislumbrar un nuevo tipo de consumidor que se caracteriza por ser más inteligente; estar más satisfecho consigo mismo por poder prescindir de gastos habituales en el pasado; ser más exigente, pide más por menos, y ser capaz de divertirse en casa, es decir, un consumidor con una nueva mentalidad. El principal reto para las compañías es entender bien ese cambio de mentalidad y poder volver a conectar con el consumidor”.
Empiezo hoy mi retaguardia con las palabras de Javier Vello, socio responsable de distribución y consumo de PwC España: “Estamos empezando a vislumbrar un nuevo tipo de consumidor que se caracteriza por ser más inteligente; estar más satisfecho consigo mismo por poder prescindir de gastos habituales en el pasado; ser más exigente, pide más por menos, y ser capaz de divertirse en casa, es decir, un consumidor con una nueva mentalidad. El principal reto para las compañías es entender bien ese cambio de mentalidad y poder volver a conectar con el consumidor”.
Vale la pena que reflexionemos un poco sobre las palabras de Javier Vello. De entrada sus afirmaciones merecen toda la credibilidad pues está basado en un estudio de mercado ad hoc realizado específicamente con el objetivo de discernir cuales serán los comportamientos variantes entre el consumidor pre y post crisis, si bien es cierto que los estudios de mercado no tienen una efectividad completa pues el aspecto emocional del que contesta, en este caso el consumidor, no es el mismo ahora en plena recesión, que después cuando hayamos en cierta forma superado la actual coyuntura económica. Me tomo pues cómo economista la licencia, de hacer unas cuantas suposiciones ( ya saben ustedes que los de este gremio hacemos muchos supuestos y suposiciones), y como experto en la restauración de aplicarlas sobre nuestro sector. El objetivo no es otro que el  dar un par o tres de pautas infalibles para que estemos preparados para aprovechar las demandas del futuro cliente.
De entrada el que se llamaba José, seguirá llamándose José, al igual que el que se llama Juan… pero por el camino del rojo valle de la crisis, tanto José como Juan han sido, cuales gatos escaldados , suficientemente reflexivos para darse cuenta que se puede y se debe consumir de otra forma en un futuro, y así lo aplicarán hasta que vuelvan a perder el miedo al agua hirviendo. Quiero decir con esto que el comportamiento de los primeros años post crisis nos dejará un consumidor que seguirá comportándose  de manera general  como lo está haciendo ahora: sale menos a comer/ cenar fuera, gasta menos por salida, utiliza las promociones, es más exigente en la relación valor/coste, es menos fiel pero sin dejar de ser emocional. Todo esto le lleva a buscar restaurantes de precio ajustado pero con percepción de valor alto, a utilizar las promociones mucho más que antes, a seleccionar bien sus escasas salidas, y a buscar evasión mental y diversión. Y ahorrará más para tener un cierto colchón de seguridad.
Pero a medida que el ciclo económico se vaya reponiendo, y se estabilice (esperemos que no hayan recaídas), y el colchón sea ya lo suficientemente mullido, el consumidor volverá a salir a cenar y a comer tantas veces como lo hacía antes de la crisis, pero:
  • Buscará precios ajustados. Ya no volverá a ser insensible al ticket medio sea este el que fuere.
  • Seguirá demandando promociones, y seguirá utilizándolas.
  • Será más exigente y selectivo. No perdonará errores.
  • Seguirá comparando lo que come y bebe en casa en ocasiones especiales respecto a lo que le dan y cobran en el restaurante.
  • Valorará el aspecto emocional y el “fun”.
¿En consecuencia, qué debe hacer la restauración?
1- Mejorar su propuesta de valor e intentar  ponerla por encima de  la de sus competidores.
2- Ajustar precios al presupuesto real del cliente para cada momento y motivo de consumo.
3- Tener siempre promociones en marcha (esto no quiere decir solo descuentos).Por consiguiente trabajar más el marketing operacional del restaurante.
4- Aumentar el nivel de servicio y hospitalidad, buscando un enfoque hacía la experiencia del cliente, sin olvidar la eficacia del proceso de servicio.
Ya sé que parecen obviedades, pero no lo son para todos pues todavía puedo observar sobre el terreno un gran número de restaurantes que no están haciendo los deberes y que no tienen claro si van a hacerlos. Por esto a veces las crisis tienen algún matiz positivo, y es que eliminan aquellos negocios que no son competitivos, y hacen mejorar al resto.
Decidan donde estar…

miércoles, 5 de enero de 2011

La importancia del personal de sala en las ventas y la atención al cliente.

Autor: Jordi Sala
Profesor de Sala EUHT- Sant Pol de Mar
Fecha: 05-12-2007
Resumen: La recomendación de un producto en el restaurante, pasa por el conocimiento de técnicas de elaboración, conservación y manipulación, características organolépticas y fusión de sabores entre productos, manteniendo una buena relación calidad-precio apta para todos los bolsillos.
    «El oficio - decía el presidente del Grupo hotelero Sol Meliá, Gabriel Escarrer, en el discurso de la lección magistral de su nombramiento como doctor “honoris causa” de la Universidad de Les Illes Balears-, tiene una connotación de savoir faire, de hacerlo bien, de encararlo adecuadamente poniendo amor en ello. El mejor elogio es decir de alguien que “sabe su oficio” o que “conoce su oficio” o que “tiene oficio”.» Corría entonces el mes de diciembre de 1988.
Podemos añadir a este comentario que “tener oficio” no solo nos indica que una persona realiza sus funciones con competencia y calidad, sino también, que esa excelencia competencial lustra, da prestigio, mejora la imagen a la profesión.
  
    En los últimos años se ha producido, en general, un deterioro de la calidad y de la imagen de los oficios de la brigada de servicio de sala.
Los motivos por los que se ha llegado a esta situación son diversos. Algunos hablan de falta de vocación. Apuntan como indicador de esta falta de vocación el hecho de que los empresarios se las ven y  se las desean para encontrar profesionales “con oficio”.  Como consecuencia, los empresarios se ven en la necesidad de tener que contratar personal que en muchos casos no reúne un nivel profesional mínimo y, lo que es más importante, sin vocación ni interés para realizar su trabajo en mejores condiciones. La prioridad de muchos de ellos es, sin duda alguna, conseguir un trabajo “temporal” para subsistir, pero en vistas de conseguir otro trabajo quizás más cómodo o más mecánico que les permita vivir igual o en mejores condiciones.
    Por otro lado, la evolución de los oficios de cocina, en el mismo período de tiempo, ha sido diametralmente opuesta a la de los profesionales de sala. La imagen mediática de las grandes figuras de la cocina a nivel español e internacional ha influido de manera decisiva en el aumento progresivo – aunque no suficiente- de vocaciones para el oficio de cocina con unas condiciones de trabajo y técnicas mejores.
En estas circunstancias, los oficios del servicio de sala han quedado marginados con respecto a los de cocina y hasta han perdido la mayoría de las competencias y funciones que les corresponde convirtiéndose, en muchos casos, en simples transportistas entre la cocina y el cliente.
  
     Llegados a este punto, los formadores queremos transmitir al sector de la restauración el mensaje de que es necesario re-valorizar la profesión de camarero.
Coincido con uno  de los padres de la denominada “cocina molecular” - Hervè This- cuando explica que la cocina  -el restaurante-  es un arte y una técnica y como tal debe estar oficiado por artesanos. Este debería ser el principio rector para iniciar la re-valorización de los oficios de servicio de sala.
  
    En el artículo de la revista nº 3 de esta publicación digital, me refería a la racionalización de las tareas que se realizan en la sala de los restaurantes y de cuáles corresponden al nivel jerárquico de camarero. En este voy a intentar desarrollar todos aquellos conocimientos que debe poseer el camarero para llevar a cabo  su trabajo con oficio, es decir, con savoir faire, hacerlo bien,  encararlo adecuadamente poniendo amor en ello. 
El camarero competente en ventas
    Si entendemos que el trabajo de camarero en la sala no es exclusivamente un trabajo mecánico de transporte de un plato en las mejores condiciones de rapidez, debemos considerar, a continuación, que este oficio incluye un conjunto de competencias entre las que señalaremos como primordial las de saber vender el producto de restauración.
El producto de restauración esta compuesto por los siguientes elementos:
1. El “paisaje” en el que se ubica el restaurante.
    No es lo mismo un espacio de restauración en ciudad que en el campo. Ni siquiera todos los espacios de ciudad son idénticos, ni todos los del campo son similares. Es el paisaje exterior.  La distribución, la luz, los colores, los olores, los sonidos, la comodidad del espacio forman el paisaje interior. Un camarero con oficio debe saber conocer el paisaje para poderlo vender adecuadamente al cliente.
2. La oferta gastronómica de los alimentos.
    Constituye el elemento que ha esclavizado el chef y los cocineros ya que los platos salen de la cocina listos para ser presentados al cliente para su degustación.
Un camarero competente en este aspecto sería el que procura saber la composición, elaboración y características del plato para hacer el “marketing” que desemboque en la venta misma del plato.
3. La oferta gastronómica de la bebida.
    En este tema, un camarero tiene un campo mayor de actuación y hasta puede sugerir políticas de empresa a la dirección que propicien el interés del cliente.
4. La atención y calidad del servicio.
    Un médico, abogado, arquitecto, etc., competentes técnicamente pero prepotentes, desconsiderados, aferrados a sus puntos de vista…, son incompetentes en atención y servicio al cliente.
Un camarero sin ojos en la nuca, descortés, desaliñado, prepotente, etc, además de incompetente en atención y calidad de servicio al cliente, perjudica la venta del producto de restauración
El camarero asesor gastronómico
    Es la otra competencia importante, por ser integradora de la totalidad de las funciones que un camarero debe desempeñar en la sala de un restaurante, en la que ha de formarse.
La confianza que ha de  transmitir un camarero al cliente pasa porque éste considere al camarero  su asesor sobre todos  aquellos elementos que constituyen el producto de restauración  teniendo un nivel suficiente de conocimiento de producto, características organolépticas y con una buena relación-calidad precio adaptado al nivel del restaurante.
    Por lo tanto la profesión de camarero pasa por ser un asesor gastronómico y con esto no pretendo cambiarle el nombre, sino, al contrario, incluir un nuevo valor de competencias que potenciarán su valía como profesional.
    A continuación voy a dar unas referencias de los productos y conocimientos que debe tener, al igual que algunas fuentes de información válidas para incrementar esta capacitación.
1- Estudio y conocimiento en la elaboración, servicio y características de las bebidas. De forma esquemática podríamos agrupar en los siguientes productos:
  • El vino.
  • Los aguardientes.
  • Licores y Cremas.
  • Aperitivos.
  • La Cerveza.
  • Cócteles.
  • Café e infusiones.
  • Refrescos.
  • Aguas minerales.
Evidentemente cada establecimiento puede tener uno o varios productos de especialización por lo que los aparados de conocimiento de marcas y especificaciones de cada una de ellas será mucho más concreta.
Doy como ejemplo el vino como estructura de análisis de cada elemento.
El vino
  • Conocer de forma esquemática y concreta los diferentes procesos de elaboración de vinos blancos, rosados, tintos, cavas y generosos.
  • Conocer las diferentes categorías de vino y las principales Denominaciones de Origen no sólo a nivel nacional, sino también internacional de las zonas vinícolas que actualmente están en proceso emergente (Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica, y otros muchos que no son exclusivos de un estudio monográfico, pero si productos muy singulares).
  • Conocer los diferentes vinos que nos proponen las bodegas y las características de cada uno de ellos. En este apartado las fuentes de información pueden ser varias, como las guías de vinos con una visión amplia de las zonas y sus bodegas con características organolépticas de los productos que ofrecen. Por otro lado, la participación en degustaciones, catas ofrecidas por las bodegas, distribuidores, asociaciones de sumillería y revistas del sector que nos facilitarán seguridad en las apreciaciones sensoriales de los vinos.
  • Conocimientos básicos sobre el servicio del vino, conservación y apertura.

Fuentes de información: Libros:
Larousse de los vinos. Larousse cop. 1999
El vino, Dominé André. Köneman 2005.
El gusto del Vino, Emile Peynaud.
Todos los vinos del Mundo, Juan Muñoz. Editorial Planeta.
La enciclopedia del vino. Christian Callec. Editorial Libsa
elmundovino.elmundo.es/elmundovino/
http://www.verema.com/
http://www.todovino.com/

2. Estudio y conocimiento en la elaboración de los alimentos que forman parte de la oferta gastronómica. De forma esquemática podríamos citar los siguientes:
  • El queso.
  • El Caviar.
  • Tratamiento de pescados y mariscos.
  • Tratamiento de Aves y carnes.
  • Tratamiento de postres en general.
Ejemplo de análisis:
El queso
  • Conocimiento en la elaboración y clasificación de los quesos según tipos de leche.
  • Saber realizar una tabla de quesos compensada según tipos. Tabla local, regional, nacional e internacional.
  • Conocer las pautas de conservación, cortes y gramajes de los diferentes quesos. Utillajes de corte según tipo de pasta y corteza. Maridajes recomendados de bebidas con los quesos que disponemos en la tabla.
Fuentes de información:
El libro de los quesos y embutidos. Primera plana, cop. 2000
Enciclopedia del gourmet. Juan Muñoz Ramos. Editorial Planeta
Guía de los quesos. Sandy Carr. Ediciones Folio. S.A.
www.quesosdefrancia.com/
www.quesos.com/ (sección enciclopedia del vino)

3. Estudio, conocimiento y procesos del servicio de mesa.
  • Conocer las pautas o “normas” en el montaje y servicio de las diferentes ofertas de restauración (servicio menú, carta, menús gastronómicos, banquetes según tipos. Servicio de buffet.)
  • Protocolo en el servicio de mesa según tipo de eventos (bodas, aniversarios, convenciones, seminarios, etc.)
Fuentes de información:
Técnicas de servicio y atención al cliente. Francisco García Ortiz. Paraninfo
Le pliage des serviettes. Andrea Spencer. Manise
El Arte de invitar: su protocolo. José Antonio de Urbina. Consejo Superior de Relaciones Públicas de España
El protocolo Hoy. Maria Rosa Marchesi. Ediciones El Païs
http://www.protocollum.com/
Y otros muchos manuales y revistas on line.
Existe un catálogo de fondo especial de restauración y hostelería en el portal www.bcn.cat/biblioteques

martes, 4 de enero de 2011

El banquete nupcial: conseguir el éxito a base de un minucioso trabajo

Autoras: Elena Cabezas y Sabrina Martínez.
Fecha: 10-12-2010
Resumen: Cuando una pareja decide casarse lo hace teniendo en cuenta algo más que el amor que sienten el uno por el otro. Anunciado ya el enlace, empieza la cuenta atrás de todos los preparativos: la lista de invitados, elegir el lugar de celebración de la ceremonia, si será por el civil o religiosa, dónde se realizará el banquete nupcial, etc. El gran día, todo tiene que ser un éxito y nada puede fallar, por eso, hay novios que delegan en empresas que les aseguran que convertirán su sueño en realidad. Hoy, con la crisis que acecha el bolsillo de muchos españoles, la planificación del banquete se convierte en un auténtico quebradero de cabeza, aunque nada que no pueda solucionarse con un poco de previsión y algunos consejos.
Mesa - Laurel CateringConocer cuáles son las necesidades y tendencias que marcarán la decisión de los clientes en un día tan especial condiciona más que nunca el éxito o el fracaso de los profesionales encargados de diseñar el menú de un día que los protagonistas esperan que sea uno de los más felices de su vida. 
Por ello, en la celebración de un banquete nupcial todo está perfectamente calculado con meses de antelación: el número de comensales, sus preferencias o las particularidades de su dieta –alergias, intolerancias o prohibiciones alimenticias-, la franja horaria del convite, y, evidentemente, el precio.
¿Primavera o verano?, ¿almuerzo o cena?, lo que dicen las estadísticas
El Instituto Nacional de Estadística recoge que, por primera vez, en 2009 los enlaces civiles (94.993) superaron a los religiosos por el rito católico (80.174), incluso sumándole a estos últimos otras religiones (785). Independientemente de estos datos y del estilo de boda, civil o religiosa, temática o tradicional, lo que nunca acostumbra a fallar es la celebración del banquete, lo que convierte a este tipo de celebraciones en un ámbito de especialización de gran interés en el sector hostelero.
La demanda de banquetes nupciales cuenta con una gran estacionalidad, ya que el buen clima es un factor fundamental que condiciona en gran medida la elección de la fecha de un enlace matrimonial. Paloma Sarandeses, de Bodaclik, portal líder en España en parejas de novios registradas y web de referencia internacional en el sector de las bodas, afirma que “primavera y otoño suelen ser las temporadas más altas. Creemos que esta tendencia va a seguir extendiéndose”. El verano es la época predilecta, y así lo denotan las cifras. En España se celebraron en 2008 unas 200.000 bodas y más de la mitad tuvieron lugar entre junio y septiembre. Y pese a que celebrar el enlace fuera de temporada alta sale bastante más rentable, la mayoría de bodas siguen produciéndose en primavera y verano.
En lo referente a la franja horaria del convite, según reporta Bodaclick, el 76% de las parejas prefieren celebrar una cena, frente a un 23% que se decantan por el almuerzo y el 1% restante que optan por otro tipo de celebraciones. Estos datos influyen en la confección de precios, siendo habitualmente más asequible contratar un almuerzo -incluso a veces con el mismo menú - que una cena. Como explica Paloma Sarandeses, “aunque se sigue imponiendo la boda de día, que incluye almuerzo y se alarga hasta la noche con hasta incluso una cena ligera -catering -, en los últimos años hemos registrado un incremento del número de parejas que se decantan por celebrar su boda de tarde y con una cena”.
¿Pero qué factores condicionan que los novios se decanten por un banquete de almuerzo o de cena? En opinión de Naiara Vilaginés, del Hotel Ametlla Mar: “Depende del día en que se casan. Si lo hacen en viernes o sábado, se lleva más cena. Si se casan en domingo, se lleva más la comida porque al día siguiente muchos invitados deben trabajar.” Por otro lado, “las bodas de tarde - noche con velas y decoración muy suave pero con muchos detalles” están de moda, prosigue Vilaginés. El día y la hora de la celebración no es baladí y muchos restaurantes, como por ejemplo El Creuer,  tienen promociones especiales en función del día de la semana escogido: “Si la boda se celebra en Jueves os haremos un descuento de la factura final de un 7 %. Si se celebra en Viernes, os haremos un descuento de un 4% en la factura final”, detallan.

Banquete nupcial¿Cuánto cuesta un banquete? El número de invitados, clave
En opinión de Vilaginés, “el coste medio de un banquete nupcial depende mucho de la pareja, si lo pagan ellos o los padres, etc. Pero el precio medio por plato suele ser, en nuestro caso, de unos 102 euros por comensal. Hablamos del banquete propiamente dicho, sin contar la barra libre o la decoración de la ceremonia”. Por su parte, Elena Cubillo, de Laurel Catering, detalla que su oferta para los banquetes de los enlaces que tendrán lugar en 2011 se sitúa en “120,50 euros por persona, incluyendo barra libre y recena”.
Para Paloma Sarandeses, de Bodaclick, “el coste medio de celebración (alquiler de finca, servicio de bar, etc.) asciende a 12.000 euros. Concretamente, el precio medio del cubierto se sitúa en torno a los 75 euros. La celebración del banquete, incluidos los gastos mencionados, supone aproximadamente el 55% del coste total de una celebración, que se sitúa en torno a los 22.000 euros”.
Del estudio que hizo público en mayo Bodaclick, se extrae que en función de la comunidad autónoma el coste de una boda (al completo) varía sustancialmente. Por ejemplo, mientras casarse en Madrid, Comunidad Valenciana, La Rioja o Cataluña supone un desembolso medio de 24.000 euros, en Canarias, Extremadura, Castilla y León y Castilla la Mancha hay alternativas más económicas que bajan la media a unos 18.000 euros.
Pero, ¿cuál es el factor determinante en el coste de un banquete nupcial? Indudablemente, el número de invitados es clave y determina mucho el presupuesto. En este aspecto, “en España, la celebración tradicional, con una media de unos 150 invitados es la más frecuente”, cuenta Sarandeses. De este modo, sólo en un 10% de las celebraciones el número de invitados excede los 250, como sucedió en el enlace real de la princesa Victoria de Suecia, al que asistieron unas 600 personas. Actualmente, con la crisis acechando el bolsillo, un 30% de las parejas contemplan como opción para ajustar su presupuesto una celebración más íntima o familiar reduciendo a menos de 100 la lista de comensales. De hecho, Elena Cubillo, de Laurel Catering, explica que, si bien califican 2010 como un año en el que la temporada de banquetes nupciales “ha ido bastante bien”, lo cierto es que “sí que se ha notado un descenso en el número de comensales, más que en el de celebraciones”.
Factores que condicionan la elección del restaurante o catering
Laurel CateringBodaclick, que cuenta con 100 trabajadores en España, ofrece un amplio catálogo internacional de productos y servicios para la organización de bodas y eventos en general, desde restaurantes y hoteles hasta espacios variopintos donde celebrar el banquete con todo tipo de menús y horarios. De hecho, y como confirma Paloma Sarandeses, “365.000 parejas de novios se han registrado en España. Recibimos alrededor de 1.560.000 visitas mensuales y aproximadamente el 75% de usuarios son mujeres”. De este modo, el gran tráfico de estos sites especializados es un factor muy importante a tener en cuenta por parte de los hosteleros para contactar con futuros clientes.
Sin embargo, Internet no es, ni de lejos, el único medio al que recurren los novios a la hora de buscar un restaurante o servicio de catering para el enlace. Laia Olmo y su novio tienen previsto contraer matrimonio en la primavera de 2011.  A pesar de que aún faltan varios meses, ya han cerrado los detalles del banquete que tendrá lugar en el Hotel Termes Victoria***: “Lo descubrimos a través de la feria de novios que se celebró en Terrassa en enero. Fuimos a la jornada de puertas abiertas en febrero y nos encantó. En marzo probamos el menú y abonamos la paga y señal”. Entre los factores que destaca Laia, es que el precio del menú ronda “más a menos los 70-90 euros por persona, teniendo en cuenta un menú para alergias alimenticias”. El caso de Laia no es aislado. Las ferias y encuentros especializados en enlaces son un buen lugar para que los profesionales den a conocer  su oferta y entren en contacto con potenciales clientes aunque el poder llamar su atención entre la enorme competencia que se da cita en estos encuentros dependerá de su capacidad para transmitir una oferta y posicionamiento diferenciados. 
Nada puede estropear el gran día y hay que contemplar con tiempo muchísimos detalles para que la elección sea la mejor y nada falle en el convite. Fijarse lo que han hecho amigos, familiares o allegados es una buena manera de guiarse. Por ello, Elena Cubillo, de Laurel Catering asegura que “el método más efectivo para atraer a la clientela es hacer bien las cosas porque de un cliente sale otro”. Así pues, si bien todo indica que el banquete nupcial sólo se celebrará una vez en la vida (si todo va bien), la importancia del boca-oreja y de las recomendaciones de familiares y amigos a la hora de escoger el restaurante o catering hacen imprescindible ofrecer un servicio impecable.
Detalle decoración centro de mesaAnte el vendaval organizativo que supone cualquier boda, qué mejor que delegar trabajo a un profesional, que cuidará hasta el más mínimo detalle para que todo salga según lo previsto y el día de la boda sea un sueño hecho realidad. La empresa Lunas de Boda es un ejemplo del wedding planer americano, cuya experiencia en la organización de eventos y en el sector de las bodas es fundamental para ganarse la confianza de las parejas que buscan seguridad y la confirmación de que nada fallará el gran día. “Nuestro objetivo es asesorarlos en sus decisiones y encargarnos de todas las gestiones hasta el último momento, poniendo a su alcance toda nuestra experiencia”, apunta Caridad Ruiz de Lunas de Boda. La directora de la empresa entiende la necesidad de crear un evento único para cada pareja, acorde a sus intenciones y manera de ser. Por eso, continúa, “Nuestro equipo se encarga de crear una boda a medida, desde la romántica con liberación de mariposas blancas incluida, a la original ambientada en los medievales bosques de Sherwood”. Por su parte, Emy Teruel, organizadora profesional de bodas y pionera en Barcelona en aplicar el concepto de Wedding Planner, es la directora de Exclusive Weddings, una empresa dedicada a la organización de bodas con sede en Barcelona. Sus servicios son amplios y abarcan desde la ceremonia, pasando por el banquete hasta la sesión fotográfica y el vídeo, entre otros. “Desde el montaje del aperitivo hasta el sitting del banquete, desde la elección del menú hasta el color de la mantelería, desde el diseño de la minuta hasta la presentación del pastel nupcial... Ponemos a disposición de los novios a los mejores profesionales de catering para garantizar un servicio exquisito y de una calidad inmejorable, y les asesoramos en todos los demás detalles para que el resultado sea perfecto”, aseguran desde Exclusive Weddings.
Tanto Lunas de Boda como Exclusive Weddings cuentan con un amplio abanico de proveedores para poder atender las necesidades de sus clientes. Así, del mismo modo que sucede con las ferias del sector, estar en contacto con este tipo de empresas puede ayudar al catering o restaurante a llegar a un espectro de clientes, aquellos que delegan la organización del banquete, a los que, posiblemente, sería muy difícil llegar por otros medios.
Diseñar el menú ideal
En la elaboración del menú hay que tener en cuenta si entre los comensales hay celíacos o diabéticos. Foto M. QuerolDiseñar el menú de un banquete de bodas siempre es una tarea complicada que requiere la compaginación entre los novios y la empresa que le haga el servicio o catering. “Organizar un banquete siempre supone mucho trabajo: hay que acordar el número de comensales y, una de las cosas más importantes es el tema de las alergias e intolerancias, algo que cada día se da más. Tenemos que pensar en un menú distinto si entre los comensales hay celíacos, diabéticos, etc.”, añade Naiara Vilaginés, del Hotel Ametlla Mar.
Hay menús para todos los gustos y bolsillos, pero lo cierto es que decidirse por una opción es una tarea que suele llevar tiempo y ocasionar más de un dolor de cabeza a los novios. Que sea especial, fuera de lo común, pero no excesivamente caro. Elegido el lugar del convite, hay que pensar en el número de invitados, la estación del año y si hay productos de temporada, si se trata de almuerzo o cena, y encima todo ello con un presupuesto más o menos ajustado.
“El menú depende de la región en la que se celebra el enlace. Los novios suelen adaptar su elección a las costumbres y productos de la zona. Lo que sí hemos detectado es que cada vez hay más parejas que introducen en su boda elementos distintos y originales, en este sentido el menú ofrece muchas alternativas, desde menús creativos a platos internacionales, por ejemplo si uno de los contrayentes es de origen extranjero, también hay quienes optan por una propuesta vegetariana” afirma Paloma Sarandeses, de Bodaclik. Por su parte, Naiara Vilaginés explica su experiencia en Hotel Ametlla Mar: “Al estar cerca del Delta del Ebro, los clientes tienden a preguntar sobre todo por el pescado, el rape a la marinera, aunque el solomillo al foie con reducción de Oporto también es una propuesta bastante demandada”. Por su parte, Elena Cubillo, de Laurel Catering, destaca que, entre los platos más solicitados se encuentra “el solomillo en cualquiera de sus versiones como, por ejemplo, el solomillo con salsa de trufa acompañado de boetus y hojaldre de manzana con foie”.
Marta Merín contraerá matrimonio con su novio, Luis Juan, el próximo 12 de diciembre. El banquete, al que asistirán 53 invitados, tendrá lugar en el restaurante Can Jonc (Alella, Barcelona). Uno de los factores que destaca Marta es la facilidad y el asesoramiento que han recibido por parte del personal del restaurante: “Nos han ayudado y orientado muchísimo y eso nos ha permitido despreocuparnos y centrarnos en otras cosas relacionadas con la boda”. Los novios escogieron los platos en julio: “Probamos 6 primeros, 6 segundos, 6 postres y 6 tartas. Escogimos aquello que creímos que podía gustar más a la gente y finalmente nos decantamos por un aperitivo compuesto por 35 platos diferentes, un primero compuesto de lenguado relleno de muselina de marisco y rissotto de gambas, un segundo a base de filete ibérico relleno de chalotas y foie y un postre sencillo y práctico: crêpe de helado de vainilla con chocolate caliente”.
Los novios suelen adaptar su elección a las costumbres y productos de la zona. Foto M.QuerolY, ¿qué sucede si la pareja quiere traer su propio vino o su tarta? En función del lugar, la flexibilidad es mayor o menor. En Hotel Ametlla Mar, y según cuenta Naiara Vilaginés, no le ponen ningún inconveniente. “¿Por qué no? Eliminar el coste de un pastel o de un vino no aligera demasiado el presupuesto final, no hay ningún problema. Entendemos que si, por ejemplo, alguna vez nos ha pasado, el padre tiene una bodega, le hará gracia servir un vino preparado especialmente para el día en que se casa su hijo o hija... El que dejemos que pongan ellos el producto hace que la boda sea perfecta, es un detalle, y el padre estará orgulloso y contento, lo mismo los novios... Tenemos que cuidar hasta el más mínimo detalle, algo que para nosotros está por encima del hermetismo de nuestra oferta para el gran día”.
Normalmente, los caterings y empresas del sector de la restauración que ofrecen servicio para banquetes nupciales tienen una serie de menús a elegir entre diferentes platos y precios, pero - y hoy día con la crisis esto es más habitual - si no hay ninguno que convenza, los novios pueden en algunos casos rediseñar el menú adaptándolo a sus gustos y el de sus invitados. Hay que pensar en todo: ¿se ofrecerá un cóctel previo mientras los recién casados terminan su sesión de fotos justo después de haber contraído matrimonio? ¿Se tendrá en cuenta la opinión de los más allegados y sus platos preferidos o prevalecerá el gusto de la pareja? ¿Uno de los dos es extranjero? ¿Son las mismas costumbres culinarias y gastronómicas las de ambos? ¿Y la de los comensales? Si hay niños, ¿habría que pensar en un menú especial para ellos? Y la cosa se complica más cuando la heterogeneidad de los invitados supone una mezcla de culturas, religiones, y demás. Los judíos no pueden comer marisco ni pescado sin escamas, ni tampoco mezclar leche y carne. Por su parte, los musulmanes no comen carne de cerdo ni beben alcohol. ¿Y qué decir de los vegetarianos, de si hay mujeres embarazadas o personas con alergias a algunos alimentos? El profesional hostelero debe estar preparado para dar respuesta a todas estas demandas. Es el
caso de Marta Merín, que para su banquete nupcial ha solicitado al chef del restaurante Can Jonc “un menú especial que tenga en cuenta las necesidades de aquellos que padecen síndrome de Crohn y otro para alérgicos. Para confeccionarlo, explica Marta, “nosotros simplemente le hemos explicado al chef los alimentos o ingredientes ‘prohibidos’ y él se ha espabilado solo. La verdad, es de agradecer”.
A todo esto, también hay que contemplar una buena selección de las bebidas. Sin faltar las clásicas, el agua y los refrescos, la elección de un buen vino es un detalle que no debe pasarse por alto, y menos si entre los comensales hay paladares muy exquisitos. Dar con los adecuados, y contando siempre con un buen asesoramiento por parte de los profesionales, será el broche para que la comida sea todo un éxito. Para el brindis, lo más habitual es una copa de cava o champán. En este aspecto, “una apuesta bastante segura es un Rioja o un Rueda. Son los más elegidos porque gustan a casi todo el mundo”, explica Elena Cubillo, de Laurel Catering.
 ¿Menú, buffet, cóctel? ¡Qué complicado!
Que los invitados disfruten de la comida y se diviertan son los principales objetivos del banquete¿Qué elegir? ¿Por cuál decantarse? La mejor respuesta es: depende. El menú es lo más tradicional y común: los invitados se sientan a la mesa y el servicio les trae paulatinamente la elección que los novios hicieron en su día. Para los comensales es lo más cómodo, ya que simplemente tienen que esperar a que les sirvan y disfrutar del día. Para los novios, supone algo menos en lo que pensar o de lo que estar pendientes, ya que el estilo buffet o cóctel implicaría una mayor atención para ver si todo va según lo previsto y si todos los asistentes se sirven y comen. Otra ventaja de quedarse con el menú es que se lleva un control mayor de las duraciones y ritmos entre plato y plato, algo que puede haberse acordado previamente con los camareros y el servicio de catering contratado. Por el contrario, la elección del menú se vuelve algo muy complejo, ya que es una opción cerrada y que debe contentar a todos.
Luego está la opción del buffet, mucho más abierta. Aquí los invitados deben tomar la iniciativa de levantarse y servirse lo que deseen, dentro de lo previsto. Hay más variedad y normalmente existe la posibilidad de repetir o de elegir las cantidades. Como en el caso del menú, es frecuente que previamente se ofrezca un aperitivo de bienvenida, mientras los protagonistas terminan su sesión fotográfica. A diferencia del menú, con el buffet los comensales pueden charlar con más gente y no se ven obligados a relacionarse exclusivamente con las personas que están en su mesa, porque el levantarse para servirse da mucho juego, ya que es una alternativa mucho más dinámica que una comida convencional. Ahora bien, si entre los asistentes hay un colectivo bastante mayor, es una opción desaconsejable, porque puede producir fatigas y un mal recuerdo.
Otra propuesta que está cobrando bastante importancia es la de ofrecer un cóctel, que además de ser una celebración sencilla, es apta tanto de día como de noche. No es recomendable cuando el número de invitados es muy elevado, ya que complica la circulación por la sala. Sin embargo, si es un convite mucho más íntimo, se convierte en una idea interesante que suele ser más económica que un menú o buffet. En este caso, los novios tienen mucho más margen de maniobra y la posibilidad de pasar más rato con todos sus invitados, en vez de pasarse la mayor parte de la velada sentados en la mesa presidencial. Como sucede en el buffet, la interacción y las relaciones sociales son más dinámicas, invitando a la charla y dando una sensación un tanto más informal que las otras dos opciones. Hay que ir con cuidado y los camareros deben poner especial cuidado en atender a todos los invitados para que nadie se vaya hambriento.
Un poco de protocolo
Laurel CateringLa colocación de los invitados, el orden del menú y los tiempos entre unos y otros, los cubiertos y los platos y las copas, las bebidas y el servicio…Nada se deja al azar en la organización de un banquete nupcial y los empresarios que ofrecen estos servicios de restauración deben tener en cuenta que, una vez diseñado el menú, aún queda mucho por hacer. Todo debe estar previsto meses atrás, desde la degustación del menú hasta las mesas y el salón. El día de la boda, nada puede fallar, todo tiene que salir rodado y sin ningún contratiempo. Elena Cubillo, de Laurel Catering, explica que, el primer paso es la solicitud de presupuesto y la visita por parte de los novios. “Les explicamos cómo podría ser su boda y tratamos de conocerles un poco para personalizarla y hacerla lo más especial posible…En base a sus gustos, buscamos la mantelería, el mobiliario, las flores, los vinos, los platos, etc. que mejor se adapten a los novios”, precisa.
Una vez está todo listo y los invitados llegan al restaurante, hotel, carpa o cualquiera que sea el lugar elegido por la pareja para celebrar su banquete nupcial, la principal preocupación de los asistentes suele ser dónde deben sentarse. En función de lo que hayan elegido los novios, la distribución puede ser libre, por tarjetas (tarea que se convierte en un auténtico rompecabezas, porque no se trata sólo de acordar con el servicio de restauración el estilo de mesas, sino también de ubicar a las personas en función de afinidades y simpatías) o un modelo mixto, el de por mesas (si bien los invitados tienen mesas asignadas, se sientan como quieren porque no les corresponde ningún asiento en particular).
Para el servicio, el protocolo recomienda que sea la mesa presidencial la primera en ser servida, para luego repartir los platos en el resto. Ya sea al aire libre o en interior, los camareros tienen que tener en cuenta que los novios aprovecharán entre plato y plato para saludar y charlar con sus invitados, así como otros protagonistas secundarios del convite (padrinos, niños, padres) que muy posiblemente repartirán souvenirs o recuerdos del enlace matrimonial.
El corte del pastel, el momento más esperado
BCN Cakes asegura que el pastel más demandado es el tradicional con floresEl momento más especial y fotografiado, en España, es cuando llega el pastel y el brindis final. ¿Cómo es? ¿De qué está hecho? ¿Cómo está decorado? Aparte del vestido de la novia, el pastel de boda suele ser otro tema de curiosidad, misterio y secreto hasta el día del enlace. Luisa Flórez, pastelera y fundadora de Barcelona Cakes, explica que esta temporada “está de moda el blanco con el negro. También piden pasteles de corte muy sencillo, yo diría que de lo más vendido hasta el momento es el tradicional con flores”.
Luisa Flórez y su nuera María José, con quien fundó en septiembre de 2007 Barcelona Cakes al llegar de Inglaterra, donde también elaboraban pasteles juntas, trabajan a diario tanto con “una carpeta de diseños pero también pasteles personalizados”, afirma Luisa Flórez. “Creemos que para cada celebración hay un pastel, algo único que puedes elegir de nuestra galería o diseñarlo a tu gusto con nuestra ayuda”, explican en su web. Estas pasteleras con experiencia en el país anglosajón, y según cuenta Luisa, sostienen que los ingredientes principales para una tarta de boda son “los básicos de un pastel: harina, huevos, mantequilla, etc. Podrán variar dependiendo de la receta”. Pero, ¿qué hay que tener en cuenta a la hora de preparar un pastel nupcial? “Primero que todo, el sabor. Y en cuanto a la decoración, que los elementos del diseño se complementen”, declara la pastelera. Según responden para Gestión Restaurantes, para elaborar un pastel para unas 200 personas se necesitan dos manos.
Sin duda, la tarta tiene que ser acorde con el tipo de boda y suele ser reflejo de una cultura. No es lo mismo lo que se lleva en España que en Japón. De hecho, las tendencias varían en cada país y Luisa Flórez pronostica aquí todo apunta a que en un futuro la repostería de bodas se encamine a “pasteles con decoraciones brillantes y tonalidades plateadas y doradas”.
¿Crisis?
El pastel de boda: el secreto mejor guardadoEs lógico pensar que la crisis global también pasa factura a los banquetes nupciales. Lo cierto es que los novios se las arreglan: le ponen más imaginación, optan por reducir la lista de invitados, se decantan por ofertas o propuestas más económicas... Los enlaces se siguen produciendo y renunciar a la celebración posterior no parece que sea una tendencia o alternativa para reducir los costes. ¿Cómo se comportan las empresas en este panorama? “Las ofertas dependen de los proveedores de servicios y productos, sí que hemos detectado alguna propuesta adaptada a tiempos de crisis, pero por lo general, las parejas que deciden casarse tienen ya una partida reservada para este evento tan especial, y se ajustan a ella”, resume Paloma Sarandeses de Bodaclick.
El portal Guiadenovios.com ha analizado el impacto de la crisis en la disminución de un 17% del número de bodas planificadas para el 2009 y lo relaciona con la tendencia al ahorro y al recorte de gastos fruto de la actual situación económica. Todavía no hay estadísticas del 2010, pero todo apunta a que el porcentaje será similar al del año pasado, ya que la economía española sigue en estado de crítico y celebrar una boda supone un gasto considerable. Por otro lado, los jóvenes encuentran mayores dificultades para independizarse y existe una incertidumbre mayor en relación a la vida y seguridad laboral. En consecuencia, el sector de la restauración sufre un descenso de demanda y también repercute en los invitados, que cuando reciben la invitación a la boda se lo piensan dos veces porque pese a que el cubierto lo tienen pagado, tienen que pensar en el dinero que gastan en el regalo, la vestimenta, etc.