Autor: Georgia Arnaus
Editora GestionRestaurantes.com
Fecha: 09-04-2010
Dorada a la sal, carne a la brasa, atún a la plancha, lubina al horno, pato a la naranja… Lo que sea, mientras la dorada, la carne, el atún, la lubina y el pato sean de la mejor calidad. Cuando voy de vacaciones suelo ir a un restaurante en el que la cocina no es muy elaborada, más bien es sencilla, pero la materia prima es superior. Lo cierto es que voy cada noche a cenar por esa razón, pues aunque el chef es magnífico, y a veces en señal de aprecio nos sorprende con guisos especiales, su carta, sencilla, no traspasa los límites de su propio posicionamiento como negocio y siempre supedita la elaboración a la calidad del producto. Como cliente nunca te defrauda; eso es lo que yo llamaría un buen restaurador.
Sin embargo, más de una vez y menos de lo que me gustaría, cuando he buscado una experiencia gastronómica un poco más sofisticada, en algún restaurante propio para ello, sí me he sentido defraudada. Pues tras el color, la originalidad y la valorada elaboración que se hace muy bien pagar en euros, la calidad del producto principal ha fallado. ¿Cómo es posible que a estas alturas todavía existan restauradores que se venden como chefs innovadores y son capaces de malograr, por ejemplo, un atún a la plancha con…? En ese momento, y hablo como comensal, no importa la difícil elaboración, el color exótico o el original nombre del plato, ante la evidencia de la mala calidad del atún, que no honra a su precio. La experiencia me sucedió no hace mucho, lo cierto es que como cliente me sentí engañada, defraudada e indignada, pues tras reconocer el error de que la materia prima no era de la mejor calidad, el chef salió a saludarnos y responsabilizó al proveedor de su fallo, argumentando que como estrenaban la nueva carta el atún no podía faltar. ¡Madre mía!!! Lo que hay que oír… Aún así, esperaba el detalle o la justicia en la cuenta. ¡Pues no!! Como cliente pagué el gran fallo de la original y recién estrenada carta del restaurador. Claro que podría haberme negado a pagar el alto precio de un mal atún, pero aquí juega el factor confianza y el mal uso de ella. También podría haberme quejado antes y exigir que me cambiaran el plato, pero para cuando llegara el servicio mi acompañante ya estaría con el café, y para cenar sola me quedo en casa.
Hay que tener muy en cuenta el tipo de producto y servicio que damos, esto no es como comprar un vestido que si está mal cosido te lo cambian o te lo cosen. El oficio hostelero viene marcado por muchos detalles en el servicio y en el producto que hacen que la experiencia sea un gran éxito o gran un fracaso. Para empezar el restaurante debe ser coherente a su nivel, a las expectativas que brinda al comensal en cuanto a lo que vende y ofrece, pues errores de este tipo, están absolutamente prohibidos; ir de gran chef y ofrecer alta cocina, no es sufriente si cuando pides un simple atún a la plancha con… “el con”, “el cómo” y “el cuánto” pierde toda su importancia dada la baja calidad del producto principal. Seamos el tipo de restaurante que seamos no podemos subastar la calidad del producto y hacérselo pagar al cliente. Eso es lo que yo llamaría un mal restaurador.
martes, 11 de enero de 2011
El secreto del buen restaurador
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Artículos de Debate
lunes, 10 de enero de 2011
Organización de los procesos de sala II. La mecánica en el servicio de sala.
Comida de trabajo Fundación BANCAJA. Valencia.
Servicio ofrecido por La Seu Catering y Hostelería, S.L.
Autor: Roser Vives Serra
Profesora Hostelería y Turismo
Jefe de Sala
INS Escola d’Hoteleria i Turisme de Barcelona
Jefe de Sala
INS Escola d’Hoteleria i Turisme de Barcelona
Fecha: 02-12-2010
Resumen: En este artículo se describen las tareas y normas que el personal de sala debe realizar antes de la entrada de clientes, durante el servicio de los mismos y después del servicio, teniendo en cuenta que son tareas básicas y que, cada establecimiento, dependiendo de sus características de servicio y de organización realizará para un mayor éxito de la empresa.
El servicio de sala comprende un conjunto de operaciones o tareas que deben realizarse una vez realizada la mise-en-place. Esta mecánica se puede dividir en tres fases que incluyen tareas y normas realizadas:
1. Antes del servicio
2. Durante el servicio
3. Después del servicio
Las tareas y normas realizadas antes del servicio, comprenden todas aquellas actividades que deben realizarse antes de la entrada de los clientes al comedor. Teniendo presente que cada establecimiento tiene sus peculiaridades, algunas de estas actividades son:
- Repaso del libro de reservas, comprobando posibles bajas y altas de reservas que pueden influir en el servicio.
- Repaso rápido de la mise-en-place, comprobando posibles descuidos de material que puedan ser necesarios.
- Distribución de rangos a los diferentes componentes de la brigada.
- Preparación de pan, agua y vinos que sean necesarios para el servicio, colocándolos en aparadores y auxiliares.
- Preparación de aperitivos, aceites, mantequillas y otros, en el caso de que deban servirse.
- Explicación de la composición del menú y posibles cambios a los componentes de la brigada por parte del responsable de sala o maître.
Una vez realizadas estas tareas, y aquellas otras que sean de importancia para la realización de un buen servicio, se podrá proceder a la entrada de los clientes.
La segunda fase de la mecánica de servicio, incluye todas aquellas actividades realizadas desde la entrada del cliente a la sala, hasta su salida.
Entrada del cliente:
Según sea el organigrama del personal del establecimiento, la recepción del cliente puede ser realizada por distintos componentes de la brigada. Lo más usual es que el encargado de recibir al cliente sea el jefe de sala o en su defecto, un camarero. En establecimientos de capacidad considerable suele existir la figura de recepcionista, quien realizará esta función, acompañará al cliente a la mesa y lo acomodará.
La entrada del cliente al establecimiento es el primer punto de contacto que tendrá con el personal del restaurante. Por eso es de gran importancia entender que el encargado de esta tarea, esté siempre pendiente de la zona de entrada de clientes. Si en el primer contacto el cliente tiene la sensación de que no se le presta atención, se creará una pésima impresión de la empresa.
En algunos establecimientos es también usual situar el servicio de guardarropía en la entrada del comedor. Este servicio puede estar asistido por un encargado de guardarropía o simplemente, lo pueden realizar los camareros y ayudantes cuando el cliente va a acomodarse a la mesa, recogiendo los abrigos y situándolos en la zona destinada, en percheros o en alguna silla próxima a la mesa.
Presentación de la carta y toma de la comanda:
Cuando los clientes ya han sido acomodados, se les presenta la carta, siempre abierta y por la derecha. Es en este momento cuando se deben comentar y ofrecer platos que no estén en la carta, cambios de última hora y las ofertas gastronómicas que no estén disponibles. También es el momento de ofrecer algún tipo de bebida como aperitivo y algún entretenimiento para comer.
La toma de la comanda puede ser realizada por el maître o por un camarero. El personal no debe intervenir en la elección, pero su función es aconsejar si el cliente lo precisa.
A partir de este momento, es difícil definir exactamente los pasos a seguir, ya que dependiendo del tipo de establecimiento y las ofertas gastronómicas que se ofrecen, las pautas pueden cambiar. Las pautas que se van detallando son de carácter general, teniendo en cuenta que cada establecimiento es distinto.
El encargado de tomar comanda preguntará a cada comensal qué es lo que deseará tomar. Normalmente, en mesas de pocos comensales, son los mismos clientes quienes piden primero los entrantes a la vez, terminando por los platos principales. En mesas grandes, la mejor forma de proceder es acercarse a cada cliente por su derecha y preguntar uno a uno que desean tomar. La toma de comanda de postres es mejor realizarla una vez los clientes han terminado el plato principal.
Actualmente, en muchos establecimientos de restauración la toma de la comanda se realiza con unas PDAs que permiten la introducción de la comanda de una manera inalámbrica en el terminal de cocina y de facturación.
Es necesario tener presente que el tiempo transcurrido entre la entrada del cliente, su acomode, presentación de la carta y toma de la comanda no debe ser excesivo, en ningún momento el cliente debe sentirse abandonado.
Desarrollo del servicio:
Una vez realizada la comanda, el personal de servicio la entra a cocina con la voz: “Atención cocina, marcha vale”. Seguidamente, preparará las bebidas para ser servidas.
Los pasos a seguir en el desarrollo del servicio siguiendo como ejemplo el servicio de carta son:
- Servir aperitivo, si ha sido pedido.
- Servir pan, en plato de pan o en cesta.
- Servir agua.
- Marcar copa de vino si no está marcada.
- Servir vino blanco.
- Retirar aperitivo.
- Marcar entrantes.
- Ir a cocina a por los entrantes.
- Servir entrantes.
- Repasar agua, vino y pan.
- Ir a cocina a pedir los platos principales, dando tiempo a los cocineros para su terminación y emplatado.
- Desbarasar platos y cubiertos de los entrantes.
- Marcar platos principales.
- Repasar agua, vino y pan si es necesario.
- Ir a cocina a buscar los platos principales.
- Servir platos principales si es necesario.
- Repasar agua, vino y pan si es necesario.
- Retirar platos principales y cubiertos.
- Retirar plato de pan.
- Repasar agua.
- Limpiar la mesa de migas.
- Retirar copa de vino si el cliente lo desea y ya ha terminado.
- Tomar la comanda de postres.
- Llevar la comanda de postres a cocina.
- Marcar cubiertos de postre.
- Repasar agua.
- Ir a buscar postres.
- Servir postres.
- Retirar postres.
- Retirar copa de vino si no se ha hecho con anterioridad.
- Tomar comanda de cafés y licores.
- Servir cafés y licores.
- Retirar cafés.
- Pasar factura
Algunos aspectos que deben tenerse en cuenta en relación a los pasos de servicio:
> Al finalizar el servicio, en la mesa sólo deben quedar la copa de agua, copa de licor y servilleta.
> La copa de agua se retira de la mesa cuando el cliente ya no está sentado.
> El servicio de aceites, vinagres y sal si lo hubiere, debe ser retirado antes de limpiar la mesa de migas.
> Controlar el tiempo de servicio, que vendrá marcado por el ritmo del cliente al comer. Se conoce que las mesas con pocos comensales suelen ser por norma, de servicio más rápido.
> El cliente nunca debe sentirse abandonado durante el servicio, la espera entre plato y plato debe ser mínima.
> Cuando el cliente se levanta para salir del establecimiento, se acompañará hasta la salida, se le ayudará con los abrigos y se despedirá. Durante estos momentos, el cliente se sentirá acompañado y permitirá al camarero o al maître conocer que impresión se lleva el cliente de nuestro establecimiento.
¿Quién debe realizar cada una de las tareas?
Responder de manera general y teórica esta pregunta es sencillo. Si hubiere ayudante y camarero, el ayudante será el encargado de realizar todos los viajes al office y a cocina, mientras que el camarero será la persona de contacto directo con el cliente, marcando los platos y sirviendo. El ayudante se acercaría a la mesa sólo si el camarero reclamara de su atención.
La realidad, normalmente suele ser otra, si bien muchos establecimientos contemplan las figuras de camarero y ayudante, durante el servicio, las tareas son realizadas por ambos por igual, diferenciándose en que la responsabilidad final del servicio, recaerá sobre el camarero.
En definitiva, sea cual sea el organigrama de la sala, las pautas anteriormente nombradas deben seguirse para una correcta realización del servicio.
Remontado de mesas
En muchos establecimientos se realiza el remontado de mesas durante el servicio. Este remontado viene dado básicamente por dos razones:
> Colocación de más cubiertos en mesas ya montadas.
> Utilizar por segunda o tercera vez mesas durante un servicio.
Para realizar correctamente el remontado de mesas será necesario que durante la mise-en-place se tenga preparado el material necesario para el remonte. Si esto se consigue, el tiempo utilizado para la tarea será mínimo. Se debe tener en cuenta que el remonte se realiza con clientes en la sala, esto significa que si no se ha preparado material para tal fin, los clientes se llevan una pésima impresión de la organización de la sala.
Cuando se realiza el remonte de mesa completo, un punto importante a tener en cuenta es el cambio de mantel o cubre. Este cambio se debe realizar con la máxima pulcritud y técnica. Aspectos importantes a tener presente son:
Cuando se realiza el remonte de mesa completo, un punto importante a tener en cuenta es el cambio de mantel o cubre. Este cambio se debe realizar con la máxima pulcritud y técnica. Aspectos importantes a tener presente son:
> La mesa no debería quedar nunca al descubierto si se monta con mantel y cubre.
> El retirado del mantel debe realizarse sin tirar migas al suelo.
> Retirar las servilletas antes de retirar el mantel.
> Tener cuidado con las decoraciones de la mesa. Aunque sean pequeñas, deben tratarse con delicadeza, no dejándolas encima de las sillas el tiempo de cambio del mantel o cubre.
> La mesa debe quedar montada igual que al inicio del servicio.
La tercera fase de la mecánica de servicio comprende las tareas realizadas después del servicio. Se entiende que el conjunto de tareas se realizará una vez los clientes han salido de la sala, aunque en muchos establecimientos, algunas de ellas suelen realizarse con clientes presentes. En este caso es importante destacar que deben seguirse con extrema pulcritud y orden todos los pasos.
Como ya se ha comentado en la fase de servicio, una vez el cliente se levanta de la mesa, en ella solo debe quedar la copa de agua y la servilleta. Algunas normas básicas a tener presente son:
Como ya se ha comentado en la fase de servicio, una vez el cliente se levanta de la mesa, en ella solo debe quedar la copa de agua y la servilleta. Algunas normas básicas a tener presente son:
> La retirada de todo el material que queda en la mesa debe realizarse con bandeja.
> Evitar transportar las copas con la mano. No meter los dedos en las copas al recogerlos.
> Recoger las servilletas una a una, tomándolas por un pico, apreciando de esta forma, que no queden restos en sus pliegues.
> El mantel se recoge evitando que algunos restos de alimentos puedan caer al suelo.
> No existe una forma específica de recoger el mantel, pero normalmente se plegará sobre si mismo, evitando arrastrarlo por la mesa y que toque con las puntas al suelo.
> Nunca se retira el mantel de la mesa si hay clientes en el comedor. Si se hace, se transmite una mala impresión al cliente, para él significa que se levante y se marche rápidamente.
En este momento del servicio, donde se concentra la mayor actividad es en el office, donde será necesario una gran coordinación entre el personal para la recogida de todo el material. El personal de sala deberá colaborar en la tarea para colocar todo el material una vez esté limpio y repasado y también para la preparación de la sala para el siguiente servicio.
En establecimientos donde se realiza servicio de mediodía y noche, el remonte de mesas se realiza al mediodía para dejar preparado el comedor para el servicio de noche. Una vez finalizado el último servicio del día, no se remonta el comedor, retirando el material sucio y todo aquel que deba ser sustituido. Al finalizar la jornada, suelen colocarse las sillas boca abajo encima de las mesas, para facilitar la limpieza de la sala.
La recogida de todo el material y zonas de servicio debe ser correctamente realizada por la brigada. Las bebidas, aguas, vinos y licores, deben quedar recogidos y colocados correctamente. La zona de cafetera y mostrador deben quedar limpios y preparados para el siguiente servicio.
En establecimientos donde se realiza servicio de mediodía y noche, el remonte de mesas se realiza al mediodía para dejar preparado el comedor para el servicio de noche. Una vez finalizado el último servicio del día, no se remonta el comedor, retirando el material sucio y todo aquel que deba ser sustituido. Al finalizar la jornada, suelen colocarse las sillas boca abajo encima de las mesas, para facilitar la limpieza de la sala.
La recogida de todo el material y zonas de servicio debe ser correctamente realizada por la brigada. Las bebidas, aguas, vinos y licores, deben quedar recogidos y colocados correctamente. La zona de cafetera y mostrador deben quedar limpios y preparados para el siguiente servicio.
Todas estas pautas relacionadas en este artículo se seguirán, teniendo en cuenta que cada establecimiento por sus características tiene su forma de proceder, pero lo importante es tener presente que con una buena organización en la mecánica de servicio se contribuye al éxito de la empresa.
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Servicio de Sala
domingo, 9 de enero de 2011
Organización de los procesos de sala I. La puesta a punto o mise-en-place en la sala
Foto: Cena de trabajo Edificio Veles e Vents. Valencia.
Servicio ofrecido por La Seu Catering y Hostelería. S,L.
Autor: Roser Vives Serra
Profesora Hostelería y Turismo. Jefe de Sala
INS Escola d’Hoteleria i Turisme de Barcelona
INS Escola d’Hoteleria i Turisme de Barcelona
Fecha: 21-10-2010
Resumen: Uno de los factores que contribuye al éxito en una empresa de restauración es la realización de una buena puesta a punto o mise-en-place en la sala. El objetivo principal de la mise-en-place es evitar la improvisación en el servicio y facilitar el desarrollo del mismo. Tres son las fases que deben seguirse en dicha puesta a punto: la planificación, la mecánica y la supervisión.
La puesta a punto o mise-en-place engloba el conjunto de operaciones que son necesarias para llevar a cabo una buena preparación del comedor antes de empezar el servicio. El objetivo principal es evitar la improvisación y facilitar el desarrollo del mismo.
Para llevar a cabo estas operaciones deben considerarse tres fases necesarias a seguir: la planificación, el desarrollo o mecánica y la supervisión.
Para llevar a cabo estas operaciones deben considerarse tres fases necesarias a seguir: la planificación, el desarrollo o mecánica y la supervisión.
En cuanto a la planificación se refiere, el maître o el encargado de la sala debe organizar el conjunto de tareas a realizar para distribuirlas al personal de brigada que corresponda. Esta planificación debe llevarse a cabo antes de que la brigada empiece su trabajo.
¿Qué aspectos deberá tener en cuenta el maître o el encargado en su planificación?
Los más importantes son:
¿Qué aspectos deberá tener en cuenta el maître o el encargado en su planificación?
Los más importantes son:
- El tipo de ofertas gastronómicas que ofrece el establecimiento, es decir:
- Las ofertas que componen el menú, carta y otros servicios especiales.
- Las bebidas y vinos que se sirven en el establecimiento.
- El pase de aperitivo y pan.
- La realización de preparaciones a la vista del cliente.
- La capacidad del local y el tipo de mobiliario y decoración.
- Las reservas de la jornada y hora de entrada de los clientes.
- El cálculo de material necesario para un desarrollo correcto del servicio: mantelería, cristalería, vajilla, cubertería y otros, teniendo siempre en cuenta que el cálculo dependerá de las ofertas gastronómicas que el establecimiento ofrece. Es conveniente preparar más material del previsto, entre un cinco y un diez por ciento.
En este último punto es importante destacar que realizar el cálculo de material necesario para el servicio implica una comunicación con otras áreas o departamentos del establecimiento. Es evidente señalar la imprescindible comunicación con el área de producción o cocina, al igual que en muchos establecimientos hoteleros también deberá existir una excelente comunicación con el departamento de lavandería y con el departamento de economato y bodega.
Una vez el encargado o maître ha realizado la distribución de las tareas entre el personal a su cargo, se procederá al desarrollo o mecánica de la mise-en-place. En esta fase se pueden clasificar las operaciones y actividades a realizar en cuatro grandes grupos: la limpieza del local, el repaso de material y mobiliario, el montaje de mesas y auxiliares y por último la decoración de mesas y del local.
La limpieza de las salas destinadas al servicio de clientes puede ser realizada por la misma brigada de servicio o por personal dedicado exclusivamente a este fin. En establecimientos hoteleros, será la gobernanta quien planifique estas operaciones, realizadas por su brigada. El local debe limpiarse al finalizar cada servicio. La sensación de desorden y suciedad son molestas para los clientes y los mismos trabajadores. Un local que transmita estas sensaciones, perderá una enorme cantidad de clientes potenciales. Si al entrar en un establecimiento de restauración el cliente se lleva una mala impresión en cuanto a limpieza se refiere, se perderá al cliente. Es importante en este punto tener en cuenta que la limpieza de la zona de aseos debe efectuarse también al finalizar cada servicio, y en algunos casos, si su uso es muy frecuente, deberá realizarse durante el mismo.
En cuanto al repaso de material, destacar que un buen equipo de tren de lavado, nos facilitará muchísimo esta tarea. Si la limpieza del material se ha hecho correctamente, sólo deberemos tener en cuenta su correcta manipulación para no ensuciar las piezas. Como es sabido, existen en el mercado máquinas de repaso de cubertería. Estas máquinas han mejorado la calidad de trabajo del personal de office.
La manipulación de la cubertería debería hacerse con la ayuda de un lito o con guantes para no dejar las huellas marcadas. En el caso de que fuera necesario su repaso, en primer lugar deberemos tener en cuenta el material de fabricación de las piezas. El material más utilizado es el acero inoxidable, aunque se pueden encontrar piezas combinadas con otros materiales como la madera. Por el uso, el deterioro de las piezas puede ser considerable. Es durante la realización de la mise-en-place cuando se retiran del uso aquellas piezas deterioradas o deformadas.
En segundo lugar, si es necesario su repaso, y para piezas de inox., puede utilizarse agua caliente con unas gotas de vinagre o un paño empapado con alcohol. La finalidad es que la pieza quede brillante y sin huellas.
El repaso de vajilla, si es necesario también deberá realizarse con agua y unas gotas de vinagre. Se debe tener cuidado con el repaso de la vajilla, ya que en muchos casos se hace solo un repaso visual sin verificar el reverso del plato.
Por otra parte, el repaso de la cristalería será el más delicado. Se conoce como el material más frágil de los establecimientos de restauración. Para elegir una cristalería adecuada al establecimiento no solo será importante el aspecto físico de la copa, su resistencia será un factor primordial. El repaso de estas piezas deberá hacerse con trapos adecuados que no dejen pelusa y con la ayuda de vapor de agua.
Si el tren de lavado de material funciona correctamente y el repaso se hace antes de que las piezas se sequen, se obtendrá un ahorro de tiempo importante, traducido en tiempo de trabajo del profesional.
El repaso y limpieza del mobiliario de la sala deberá ser el adecuado según la naturaleza del material de fabricación.
Algunos de los errores más clásicos en el repaso de material:
En cuanto al repaso de material, destacar que un buen equipo de tren de lavado, nos facilitará muchísimo esta tarea. Si la limpieza del material se ha hecho correctamente, sólo deberemos tener en cuenta su correcta manipulación para no ensuciar las piezas. Como es sabido, existen en el mercado máquinas de repaso de cubertería. Estas máquinas han mejorado la calidad de trabajo del personal de office.
La manipulación de la cubertería debería hacerse con la ayuda de un lito o con guantes para no dejar las huellas marcadas. En el caso de que fuera necesario su repaso, en primer lugar deberemos tener en cuenta el material de fabricación de las piezas. El material más utilizado es el acero inoxidable, aunque se pueden encontrar piezas combinadas con otros materiales como la madera. Por el uso, el deterioro de las piezas puede ser considerable. Es durante la realización de la mise-en-place cuando se retiran del uso aquellas piezas deterioradas o deformadas.
En segundo lugar, si es necesario su repaso, y para piezas de inox., puede utilizarse agua caliente con unas gotas de vinagre o un paño empapado con alcohol. La finalidad es que la pieza quede brillante y sin huellas.
El repaso de vajilla, si es necesario también deberá realizarse con agua y unas gotas de vinagre. Se debe tener cuidado con el repaso de la vajilla, ya que en muchos casos se hace solo un repaso visual sin verificar el reverso del plato.
Por otra parte, el repaso de la cristalería será el más delicado. Se conoce como el material más frágil de los establecimientos de restauración. Para elegir una cristalería adecuada al establecimiento no solo será importante el aspecto físico de la copa, su resistencia será un factor primordial. El repaso de estas piezas deberá hacerse con trapos adecuados que no dejen pelusa y con la ayuda de vapor de agua.
Si el tren de lavado de material funciona correctamente y el repaso se hace antes de que las piezas se sequen, se obtendrá un ahorro de tiempo importante, traducido en tiempo de trabajo del profesional.
El repaso y limpieza del mobiliario de la sala deberá ser el adecuado según la naturaleza del material de fabricación.
Algunos de los errores más clásicos en el repaso de material:
- Cubiertos mal repasados.
- Cuchillos y tenedores con puntas torcidas.
- Sillas con migas de pan.
- Servilletas sucias.
- Tazas con marcas de pintalabios.
- Copas empañadas por mal uso del tren de lavado o por desgaste
El material roto y desgastado debe ser retirado del uso de clientes. Cuidando los detalles de limpieza y correcta manipulación se dará un toque de calidad y buena impresión a los clientes.
Una vez se ha realizado el repaso de todo el material se procede al montaje de las mesas y aparadores y/o mesas auxiliares.
El montaje de mesas dependerá de la mantelería utilizada y del tipo de servicio que se realice en el establecimiento.
El montaje de mesas dependerá de la mantelería utilizada y del tipo de servicio que se realice en el establecimiento.
Los pasos a seguir son:
1. Colocación de las mesas y calzado de la misma si fuera necesario, no utilizando papeles doblados.
2. Colocación del muletón.
3. Tirado del mantel.
4. Tirado del cubremantel.
5. Colocación del plato base o plato trinchante. Si no se usa en el montaje, colocación de la servilleta.
2. Colocación del muletón.
3. Tirado del mantel.
4. Tirado del cubremantel.
5. Colocación del plato base o plato trinchante. Si no se usa en el montaje, colocación de la servilleta.
6. Marcaje de cubiertos. Su colocación dependerá del tipo de servicio a realizar. En la mayoría de los casos y para el servicio de menú se marca cuchillo trinchante a la derecha y tenedor trinchante a la izquierda. Se colocan siempre centrados con respecto al diámetro del plato base, dejando un espacio de medio centímetro entre plato y cubierto, sin quedar cubierto por el ala del plato. Si se colocan más cubiertos, se seguirán las mismas normas y se colocarán uno al lado de otro sin tocarse. Estos marcajes de cubertería suelen utilizarse en menús concertados y banquetes. Se recomienda no marcar más de cinco cubiertos entre izquierda y derecha del plato. Como norma general el cuchillo y cucharas soperas se marcan a la derecha y tenedores a la izquierda.
7. Colocación del plato de pan, situándolo a la izquierda del plato base o trinchante, siguiendo la línea del borde del mismo o con el borde del plato de pan alienado con el diámetro del plato base.
8. Colocación de cristalería. La colocación puede variar dependiendo de la cantidad de copas que vayan a marcarse y del espacio del que se dispone. Normalmente la copa de agua se marca centrada sobre la prolongación del diámetro del plato base. La colocación de copas de derecha a izquierda es: aperitivo, vino blanco, vino tinto, agua y cava o espumoso.
1. Copa de cava
2. Copa de agua
3. Copa de vino tinto
4. Copa de vino blanco
9. Colocación de servilletas. La servilleta no debe manosearse. El pliegue debe ser sencillo, teniendo en cuenta que para su manejo debe hacerse con las manos bien limpias o con guantes.
10. Colocación de sillas. El mantel debe rozar el borde delantero de la silla, sin tapar el asiento de la misma. La colocación debe ser idéntica para todas las sillas de la sala. Una mesa perfectamente montada con las sillas mal colocadas transmiten gran sensación de desorden.
10. Colocación de sillas. El mantel debe rozar el borde delantero de la silla, sin tapar el asiento de la misma. La colocación debe ser idéntica para todas las sillas de la sala. Una mesa perfectamente montada con las sillas mal colocadas transmiten gran sensación de desorden.
Fases del montaje:
Fotografies cedides por INS Escola d’Hoteleria i Turisme de Barcelona
Montaje mesa redonda:
Fotografies cedides por INS Escola d’Hoteleria i Turisme de Barcelona
El montaje de aparadores se realizará colocando todo el material necesario para la realización del servicio. No existe un orden preestablecido, pero lo importante es aprovechar bien el espacio disponible, poner los útiles altos detrás y respetar el orden establecido para que el material siempre se encuentre en el mismo lugar. El montaje de mesas auxiliares y carros de apoyo al servicio nos permitirá ahorrar gran cantidad de viajes en busca de material.
En cuanto a la decoración, resaltar la importancia de la misma en el montaje de la sala. Siguiendo el estilo del establecimiento, la decoración ha de ser discreta y atractiva. En la decoración de las mesas, tener en cuenta no ocupar demasiado espacio, sobretodo en las pequeñas. Cuanto más grande es la mesa permite una decoración mayor. El motivo de la decoración no debe impedir que los clientes una vez sentados, se vean unos a otros con comodidad.
Por último, la supervisión de la mise-en-place, debe ser realizada por el jefe de la sala. Durante la misma se detectan fallos o errores en el montaje que podrían perjudicar el buen desarrollo del servicio. Una vez corregidos los errores, la sala está preparada para la realización eficaz del servicio.
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sábado, 8 de enero de 2011
Grupo Vips explora un nuevo formato de restauración
Fuente: Tormo
Fecha: 07-01-2011
Fecha: 07-01-2011
Testar un nuevo nicho de mercado de restauración entre el pujante fast food y el casual dining es el objetivo de este proyecto de Grupo Vips. El operador español ya prueba una unidad piloto en el Centro Comercial Plaza Norte 2 de Madrid bajo la enseña Vipsmart, un formato que si consigue el éxito podría impulsar la entrada del grupo en el sistema de franquicia, en donde ya opera con Ginos.
Según fuentes de la empresa, el concepto rompe con la fórmula habitual de servicios de restauración de mesa del grupo, a excepción de Sturbucks. La nueva enseña viene a aprovechar la oportunidad que ofrece el segmento bautizado como del “fast casual food”, que se enmarca entre el fast food y el casual dining, según han explicado a Tormo.com. Se trata de un formato que combina una oferta de cocina de calidad –nunca precocinados – con la rapidez y agilidad de procedimiento del exitoso fast food.
El primer establecimiento Vipsmart se ha ubicado en el C.C. Plaza Norte 2 en Alcobendas, Madrid y tiene una dimensión de 240 metros cuadrados.
Según fuentes de la empresa, el concepto rompe con la fórmula habitual de servicios de restauración de mesa del grupo, a excepción de Sturbucks. La nueva enseña viene a aprovechar la oportunidad que ofrece el segmento bautizado como del “fast casual food”, que se enmarca entre el fast food y el casual dining, según han explicado a Tormo.com. Se trata de un formato que combina una oferta de cocina de calidad –nunca precocinados – con la rapidez y agilidad de procedimiento del exitoso fast food.
El primer establecimiento Vipsmart se ha ubicado en el C.C. Plaza Norte 2 en Alcobendas, Madrid y tiene una dimensión de 240 metros cuadrados.
Según fuentes del Grupo Vips se trata de un proyecto piloto y dependiendo de su funcionamiento y de la respuesta del público ante este nuevo formato se planificará la expansión del negocio.
Por lo tanto, y aunque la cadena no se pronuncie al respecto por cautela, nos encontramos ante un formato muy franquiciable gracias a la escasa complejidad que presenta, lo cual no está muy alejado de las declaraciones de directivos del grupo que han mostrado interés en expandirse mediante el método de franquicia. Parece que el Grupo Vips está buscando la fórmula más adecuada de llevar sus servicios a la franquicia y Vipsmart puede ser la llave de acceso para ello.
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