Fuente: GestionRestaurantes.com
Autoras: Elena Cabezas y Sabrina Martínez
Fecha: 21-01-2011
Resumen: ¿Será pescado o carne? ¿Vino tinto, blanco o rosado? Comer a oscuras es una experiencia que despierta la actividad de nuestro paladar y en la que muchos nos sorprendemos del poder de la vista en el terreno de los sabores. Un estudio de la Universidad de Wisconsin explica que la expectación influye en las áreas del cerebro que determinan el gusto y que hay otros factores o elementos que influyen en la detección del sabor además de las papilas gustativas. Una comida a oscuras, como por ejemplo en Dans le noir en Barcelona, basta para comprobar que muy a menudo sabemos lo que comemos por la vista, pero que al limitar la percepción visual nuestros sentidos pierden la capacidad de determinar los alimentos que ingerimos.



